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Árbol del paraíso, cinamomo, azufaifo blanco

Elaeagnus angustifolia

Autores

E.B. Miras Pérez, A. F. Carrillo López & R. Díaz García

Descripción

Se trata de un árbol caducifolio que puede alcanzar los 10 metros de altura. Sus hojas son de color verde grisáceo por el haz y plateadas por el envés. Posee pequeñas flores amarillentas y olorosas, que florecen de mayo a julio. Los frutos son consumidos por la avifauna, la cual disemina las semillas. La polinización es entomófila (a través de insectos).Su reproducción es sexual, es decir, por semilla. No obstante, también es capaz de emitir brotes de raíz (reproducción asexual) si se encuentra en sustrato húmedo.

Se desarrolla en márgenes de riberas, sobre suelos sueltos y frescos, aunque puede tolerar suelos ligeramente secos, arcillosos y/o salinos. Es una especie capaz de resistir a las heladas, sequía y oscilaciones térmicas. También es capaz de crecer, tanto a la sombra como a plena exposición solar. Al igual que la falsa acacia (Robinia pseudoacacia), tiene la facultad de fijar nitrógeno atmosférico a través de los nódulos presentes en sus raíces, gracias a la relación simbiótica con hongos del género Frankia. De esta manera, es capaz de desarrollarse en suelos pobres en nitrógeno.

Origen e introducción

Es originario del centro y sudoeste de Asia y sur de Europa. Y al igual que otras muchas especies exóticas, el árbol del paraíso fue introducido en España de manera intencionada con fines ornamentales, dada su rusticidad, lo aromático de sus flores y belleza foliar. En la Región de Murcia se le puede ver desde el litoral hasta los territorios más frescos del interior, como el Campo de San Juan (Moratalla), siendo mucho más probable encontrarla naturalizada en éstas últimas zonas, si bien siempre de modo puntual y junto a riberas de cauces. En la actualidad es empleado, prácticamente en toda la península ibérica, para su uso en jardinería, formación de setos, barreras de cortavientos, consolidación de taludes, etc.

Impacto

La presencia de E. angustifolia puede influir en la composición y estructura de la vegetación, llegando a alterar la dinámica sucesional de los bosques ribereños autóctonos. Es capaz de competir con la vegetación natural e incluso desplazarla cuando constituye masas monoespecíficas. Esta situación da lugar a la pérdida de biodiversidad. Las áreas más sensibles para ser colonizadas por esta especie son las riparias, desde áreas sublitorales a continentales frescas.

Cómo erradicarlas

Cuando la colonización de la especie es significativa la erradicación y control no es sencilla, debido a la existencia de un importante banco de semillas en el sustrato y a la capacidad de rebrote. Es aconsejable combinar métodos químicos y mecánicos, ya que éstos últimos por si solos no son efectivos, salvo que se persevere mecánicamente con una frecuencia muy elevada. Como otra posibilidad, en lo referente a la lucha biológica, pueden emplearse hongos patógenos como Phomosis elaeagni, que afectan gravemente a los tejidos vasculares de la planta (floema y xilema) y es de fácil inoculación.


Especies Aloctonas - CARM 2017

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