Hyppää sisältöön
Volver

Gusano ancla

Lernaea cyprinacea

Autores

M. Torralva, J.M. Zamora, A. Sánchez.

Breve Descripción

Es un crustáceo copépodo ectoparásito de peces, especialmente de ciprínidos y salmónidos entre otros. Solamente son parásitas las hembras que tienen el cuerpo alargado y de color blanquecino. Alrededor de la zona bucal, en la parte anterior del cuerpo, presentan unos apéndices grandes en forma de gancho que recuerda al ancla de un barco, con ellos se engancha a los peces hospedadores. En la parte posterior del cuerpo se pueden apreciar dos sacos alargados de color verdoso donde se alojan los huevos. Llegan a alcanzar un tamaño considerable para ser un crustáceo parásito, entre 1 y 2 cm, y por ello es fácil observarlos a simple vista o con ayuda de una lupa sencilla. Se observan como si fueran uno “gusanos” pequeños siendo muy frecuente que la zona donde se ancla está inflamada y con restos de sangre. Las partes del hospedador más comúnmente infectadas son la aletas, debajo de las escamas y próximos a las branquias. Los machos, al contrario que las hembras, poseen una forma característica de un crustáceo copépodo los cuales nadan libremente.

Origen e Introducción

Originario de Asia se registró por primera vez en la Península ibérica en 1973. Se cree que su dispersión está asociada al comercio internacional de peces para la acuicultura y actividades recreativas. La ausencia de controles sanitarios en el comercio y transporte de peces para acuariofilia ha provocado su expansión estando presente en, prácticamente, todo el mundo. Es muy común en peces de acuario de agua fría pudiendo estar también presente en peces de acuario tropicales que proceden del sudeste asiático. En el río Segura cada vez es más frecuente encontrarlo parasitando a ciprínidos, especialmente en embalses y en tramos fluviales de la vega baja.

Impacto

Es un parásito muy destructivo que produce la lernaeosis con un efecto muy negativo sobre la condición física y el crecimiento de los peces. Provoca la pérdida de la piel y las escamas en las zonas infectadas donde, además, se producen hemorragias y úlceras así como infecciones secundarias por hongos, virus y bacterias oportunistas pudiendo causar la muerte de individuos infectados. Generalmente ataca a ejemplares de mayor tamaño y edad. Su presencia está provocando un impacto ecológico significativo sobre especies nativas de peces de nuestros ríos. La transmisión entre individuos se puede producir directamente en el agua, entre distintas cuencas o sistemas acuáticos tiene lugar a través de la utilización de instrumentos sin el debido tratamiento de desinfección o por la traslocación de peces infectados.

Cómo erradicarlas

El parásito se puede retirar de forma mecánica utilizando unas pinzas y posterior desinfección de la zona afectada, evitando que sus huevos queden en el lecho del cauce. Cuando la infección se encuentra en acuarios ornamentales se pueden aplicar tratamientos con diferentes productos como tricoloroformo, dipterex, bromex entre otros, ya que existen diversos productos en el mercado para la eliminación de este parásito en acuarios.

Los parásitos de peces de agua dulce han sido muy poco estudiados lo que conlleva a una gran dificultad para poder controlar esta infección en el medio natural. Es imprescindible que se desarrollen acciones de gestión dirigidas a evitar la dispersión entre cuerpos de agua por el traslado de peces infectados y evaluar el nivel de afección sobre las diferentes especies nativas de nuestros ríos.


Especies Aloctonas - CARM 2017

Imagenes Pie Página Imagenes Pie Página Imagenes Pie Página Imagenes Pie Página Imagenes Pie Página Imagenes Pie Página