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Cangrejo rojo o Cangrejo americano

Procambarus clarkii

Autores

F.J. Oliva-Paterna, J.M. Zamora, A. Zamora

Breve Descripción

Crustáceo decápodo de crecimiento rápido que puede alcanzar tamaños de 12 cm de longitud desde su rostro afilado hasta el extremo posterior. Presenta unos quelípodos o pinzas conspicuas y muy espinosas que utiliza para la defensa o para la agresión. Generalmente muestra una coloración roja, aunque puede presentar tonalidades verdosas o marrones.

Es un omnívoro generalista con una amplia diversidad en su dieta, puede alimentarse de vegetales, gusanos, larvas de insectos, huevos de peces y larvas de anfibios. En ocasiones es detritívoro, es decir se alimenta de materia orgánica en descomposición. Se reproduce durante prácticamente la totalidad de la primavera y el verano, se han descrito hasta tres generaciones por año. Cada hembra puede desarrollar entre 200 y 700 huevos según su tamaño que permanecen pegados a su región abdominal hasta que eclosionan pequeños cangrejo similares a la madre (no tienen estadios larvarios intermedios).

Es una especie territorial y agresiva que excava galerías cercanas al agua como refugios y tiene hábitos crepusculares. Habita diversos sistemas acuáticos: ríos, arroyos, embalses, marismas, arrozales, etc. Además es tolerante a temperaturas altas, niveles bajos de oxígeno y altos grados de contaminación.

Origen e Introducción

Es nativo del Noroeste de México, zona central y sur de Estados Unidos.

Fue introducido con fines comerciales a principio de los 70 en el suroeste de España. Desde entonces, bien por escapes negligentes de instalaciones de acuicultura o por sueltas intencionadas de particulares, se ha distribuido por gran parte de la Península Ibérica siendo muy común en la mitad sur y el área mediterránea. Además, su capacidad de dispersión natural facilita que pueda colonizar diversos sistemas acuáticos una vez que ha sido introducido ilegalmente en una zona.

Impacto

Su impacto está relacionado con su hábito escarbador, voracidad y amplitud de dieta. Tiene una alta capacidad para transformar físicamente el hábitat provocando la desaparición de la vegetación acuática, alterando la red trófica y fomentando la pérdida de biodiversidad. Puede presentarse de forma muy abundante en arrozales llegando a tener efectos económicos negativos. Su introducción ha sido relacionada con el declive de poblaciones de peces y anfibios nativos. Además transmite una enfermedad infecciosa que es letal para otros cangrejos presentes en la Península ibérica. Los impactos descritos son similares a los provocados por el cangrejo señal (Pacifastacus leniusculus), especie recientemente detectada en la Región de Murcia, y ambas están incluidas en el Catálogo español de especies exóticas invasoras.

Cómo erradicarlas

Los esfuerzos realizados para frenar su expansión han sido muy escasos o nulos. El control mediante un esfuerzo de capturas continuado en el tiempo podría ser un método válido únicamente en cuerpos de agua confinados y de pequeño calibre. Los métodos químicos utilizados (organoclorados, organofosforados, etc.) no tienen una acción selectiva y además interfieren en la red trófica. Actualmente se está investigando con diferentes métodos de control biológico que hasta el momento no han presentado resultados aplicables.

Su control y erradicación es prácticamente inviable cuando sus poblaciones están establecidas en sistemas abiertos.


Especies Aloctonas - CARM 2017

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